LA HORTICULTURA SINÉRGICA III La práctica de las “Paradas en Sinérgia”

¿cómo podemos realizar la constitución física de las “Paradas”?

REALIZACIÓN TÉCNICA DEL SISTEMA

Para conseguir una producción vegetal con la simple ayuda de la autofertilidad del suelo, sin laboreo alguno y sin pesticidas de ningún tipo, ni químicos ni biológicos, hemos de constituir las llamadas “paradas o bancales” profundos que se elevan del suelo y hemos de determinar las zonas de cultivo y las zonas de paso para no compactar la tierra.

                Las dimensiones de estos bancales o paradas serán las siguientes:

Anchura de entre 1 y 1’20 mts.

Lo más importante es la anchura de las paradas a un metro veinte cm.

Altura de entre 30 a 45 cm. según disponibilidad de la tierra, pues una mayor altura hace bancales demasiado estrechos, reduciendo la parte llana del centro más fácil de cultivar y se necesita mucha tierra.

El largo que se quiera, pero unos 5 metros es ideal por la facilidad de acceder a ambas partes del bancal sin tener que dar toda la vuelta.

Los pasillos entre las paradas deben tener como mínimo medio metro y hasta un metro de ancho para poder pasar cómodamente con carretillas, herramientas y cajas para cosechar.

               La forma puede ser rectilínea o en curva, manteniendo siempre la anchura y altura correspondiente, pudiéndose llegar siempre al centro del bancal sin pisar los bordes.

Cualquier forma es posible, manteniendo la anchura de la parada.

 El Sistema de Riego: Una vez terminado el bancal con la tierra de los pasillos o traída a propósito para elevar más los bancales, como hemos indicado en el tema anterior del Curso, comenzaremos a diseñar y preparar el Sistema de Riego.

Como el objetivo de estos bancales es cultivar intensamente cada cm. de suelo, nuestro riego tiene que cubrir toda la superficie, tanto la parte llana como los laterales más oblicuos o inclinados. Para lo cual, el mejor riego conocido es instalar un entramado de líneas de tubos de goteo o de tubo de exudación que cubra toda la superficie por igual, regando la parada de la forma más homogénea posible. Así no tendremos que tener en cuenta el sistema de riego cuando sembremos de asiento en líneas o trasplantemos del semillero nuestras hortalizas, cubriendo solo las superficies libres ya que todo permanece húmedo. Es un sistema cómodo y seguro.

La distancia entre las líneas será de 20 cm. en todas las direcciones, utilizando goteros interlínea incorporados, a 40 cm. de distancia entre ellos para que los goteros queden al “tresbolillo” y cubran toda la superficie de la parada.

 Tanto con goteros interlínea como con tubos de exudación, el gotero permite una regulación de la cantidad de agua por pié de planta y por consiguiente, un ahorro energético importante en climas secos. Cada planta puede obtener su grado de humedad óptimo pudiéndose regular el tiempo en cada período de su ciclo vegetativo.                                                                                                                          Pero tiene también varios inconvenientes: el agua solo explora una superficie del suelo y las raíces se concentran en la zona húmeda agotando los nutrientes. Las plantas no pueden explorar la superficie de la tierra adyacente y ello favorece su lento y vertical crecimiento. Sigue leyendo

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LA HORTICULTURA SINÉRGICA II

Cordiales saludos.

Después de un período de tiempo de “parada forzosa”, reanudo el estudio de este interesante sistema de cultivo denominado “Horticultura Sinérgica o en sinergia” de Emilia Hazelip.

Estábamos viendo los principios que regulan este sistema, que recordamos son:

LAS CUATRO REGLAS DE LA HORTICULTURA SINÉRGICA         

1.       Mantener la tierra sin perturbar ni compactar.

2.       Utilizar la autofertilidad de la tierra como abono, añadiendo el humus al perfil de la tierra sin incorporarla.

3.       Establecer una colaboración con los organismos simbiotas de la rizosfera, las micorrizas.

4.       Ningún pesticida utilizado: ni insecticidas, ni fungicidas, ni herbicidas.

Y habíamos visto que había que mantener la tierra sin perturbar y que se utilizaba la “autofertilidad” como abono.

PARADAS EN SINERGIA SEGÚN METODOLOGÍA DE EMILIA HAZELIP

PARADAS EN SINERGIA SEGÚN METODOLOGÍA DE EMILIA HAZELIP

Ahora seguimos con el apartado 3º:

  Establecer una colaboración con los organismos simbiotas de la rizosfera, las micorrizas: en la horticultura sinérgica, las plantas cultivadas participan en mantener la fertilidad de la tierra, tanto por los exudados que las raíces vivas aportan dentro de la tierra (hasta un 25% de los carbo-hidratos que las hojas fotosintetizaron), como por los residuos en forma de vegetación muerta, ya sean aéreos o subterráneos. Por ello, cuando hagamos sucesión de cultivos siempre alternaremos plantas que no dejan raíces (porque se consumen), con otras que dejan tras su recolección una biomasa subterránea. Así mismo, ya sabemos que las Leguminosas tienen la capacidad de fijar el Nitrógeno atmosférico en la tierra, liberándolo cuando sus raíces mueren en beneficio de las plantas en cultivo. Estas leguminosas deberán ser comestibles como las habichuelas, habas y guisantes que pueden fijar hasta 150 Kg. de nitrógeno atmosférico por hectárea. Por lo general se ponen plantas pertenecientes a tres o cuatro familias diferentes en la parte plana del bancal, plantándolas al tresbolillo. En los costados más inclinados, la familia de las Liliáceas como ajos, cebollas o puerros son las más apropiadas por varios motivos: a/ tienen propiedades antibacterianas y nematicidas y forman una barrera protectora para los cultivos de interior de la parada. b/ además, su forma y tamaño no impide el acceso a parte central del bancal. Junto a ellas, se pueden plantar lechugas y endivias dejando toda su masa de raíces en los costados para compensar a sus vecinas liliáceas que apenas dejan residuos en el suelo.

Aunque en las “asociaciones” hay que tener en cuenta la relación “alelopática”, es decir, las especies y variedades que se complementan y se llevan mejor, el sistema de parada en sinérgia parece asimilar mejor los vecinos menos deseados o poco beneficiosos, tolerando mejor todas las combinaciones de hortalizas y plantas.                   Inmediatamente de constituido la parada, debemos colonizarla como hemos indicado anteriormente al menos con tres o cuatro familias diferentes y además plantando especies aromáticas plurianuales en la parte superior a una distancia entre ellas de aproximadamente un metro, donde se van a ir desarrollando a lo largo de unos años mientras sembramos y trasplantamos las hortalizas a su alrededor.                                Estos arbustos aromáticos, como el romero, el tomillo, espliego, lavanda, perejil, apio, etc. no solo benefician a la parada en su conjunto introduciendo sus raíces en profundidad y ahuecando el suelo, sino que, a través de sus exudados, trasmiten al bancal sustancias beneficiosas para todos los microorganismos y en su parte aérea, los olores atraen a insectos beneficiosos y polinizadores cuando tienen flores. De cara al tiempo más caluroso, plantaremos entre las hortalizas o en zonas próximas plantas de flor para ayudar a polinizar las innumerables hortalizas de fruto que se dan en dicha temporada veraniega.                                                                                                                      Fundamentalmente, debemos plantar especies aromáticas en otoño y especies de flor en primavera, dejándolas establecerse y manteniendo el volumen de la parte aérea con la poda para que no quiten demasiado espacio a las hortalizas.                                         Todo ello, contribuye a crear una buena relación simbiota entre los microorganismos colinizadores de las rizosferas y del suelo, consiguiendo a una estabilidad bioquímica en el suelo en provecho de la salud de nuestras plantas cultivadas.

    4º-   Ningún pesticida utilizado: ni insecticidas, ni fungicidas, ni herbicidas:  significa que iremos dejando de utilizar ningún pesticida hasta su completo abandono. Y es que, no los vamos a necesitar, ni pesticidas químicos ni biológicos, pues la interacción de la asociación de especies bastará para evitar las plagas y enfermedades. En todo caso, al principio de organizarse las paradas y mientras el suelo se reconstituye, podremos utilizar insecticidas y fungicidas biológicos que nos ayudarán en los primeros años a salvar la reconversión. Pero no debemos olvidar, que el objetivo es evitar la utilización de dichos productos y nuestro sistema en sinergia lo va a permitir en poco tiempo. También nos evitará ser menos dependientes de insumos para cultivar, haciendo que nuestros cultivos sean más baratos, sobre todo si tampoco utilizamos fertilizantes ni laboreo que implican tiempo y dinero. Estamos ante un Sistema revolucionario, que posibilita crear huertas familiares productivas con poco tiempo, poca inversión económica y pocos conocimientos científicos, el paradigma de la mejor agricultura, tal como lo proclamó Jean Marie Roger en los años 80. El Suelo vivo, manual práctico de agricultura natural, Ed. Integral 1985.

PLANTACIÓN Y SEGUIMIENTO EN UNA PARADA SINÉRGICA

   Una vez que hemos dado forma a las paradas elevadas, con 120 cm. de anchura, de 30 a 50 cm. de altura y por la largura que queramos, tenemos acceso a cualquier parte del bancal sin pisarlo e instalaremos el riego de goteo de la forma que se indica más adelante. Cubriremos con material de acolchado evitando que la tierra reciba luz directamente.

Se agrega tierra de los pasillos y se da la forma.

Se agrega tierra de los pasillos y se da la forma.

Después de instalar el riego de goteo en líneas separadas 20 cm. se cubre con un acolchado y se plantan las aromáticas.

Después de instalar el riego de goteo en líneas separadas 20 cm. se cubre con un acolchado y se plantan las aromáticas.

* Lo primero que haremos será plantar esos arbustos plurianuales aromáticos y de flor distanciados a un metro cada uno, como esqueletos y base del Sistema.                                                                                                                                      * A continuación elegiremos las zonas para la siembra de asiento de leguminosas y otras hortalizas como zanahorias y chirivías, nabos, rábanos, etc. (ver Curso de Horticultura) señalando los espacios a lo largo de las líneas del riego de goteo incorporado, ya que para su germinación necesitarán humedad constante.                                                                                                                                   * Más tarde, de nuestro Semillero biológico, trasplantaremos diversidad de hortalizas, unas de raíz, otras de hoja y otras de fruto, intercalándolas con espacio suficiente para su completo desarrollo pero sin dejar lugar a la azada para el desherbaje, ya que las pocas adventicias que salen las entresacamos a mano. Las hortalizas crecerán más juntas que de forma habitual en un huerto convencional, pero se desarrollarán sanas porque tienen un suelo profundo y explorarán dicho espacio, que es lo que queremos para mantener mullido el suelo y evitar el laboreo de nuevo.

Se descubren del acolchado algunas líneas de goteros y se siembran las semillas en el mantillo señalado. Se riega copiosamente manteniendo la humedad hasta que germinen.

Se descubren del acolchado algunas líneas de goteros y se siembran las semillas en el mantillo señalado. Se riega copiosamente manteniendo la humedad hasta que germinen.

* A medida que las hortalizas van creciendo, vamos realizando el primer desherbado con las manos y solo de aquellas especies que son invasoras o no dejan espacio suficiente para nuestras hortalizas. Si las adventicias no estorban de momento, mejor dejarlas crecer hasta que necesitemos dicho espacio para otra hortaliza que queramos cultivar. Ya sabéis, que cuantas más raíces vivas contenga el seno de la tierra, mejor será para el ecosistema que hemos creado y será en beneficio de toda la parada.                                                                                                                                        * Pasados los dos primeros meses, las hortalizas van ocupando su lugar y procederemos a la segunda  escarda de adventicias más desarrolladas, mal situadas, invasoras o tóxicas y dejando solo las más beneficiosas como la Ortiga o la Alfalfa silvestre que nacen espontáneamente en nuestros cultivos de la Marina Baixa. Nos interesa, por ejemplo, proteger el desarrollo de especies como la Ortiga o el Diente de León, no solo para proteger la plantación de parásitos o virosis, sino también para hacer extractos y caldos beneficiosos dejando el espacio suficiente entre las hortalizas para su adecuado desarrollo. Si existe espacio sin plantar hortalizas, dejaremos las adventicias en su lugar, de tal modo que siempre haya raíces instaladas en el suelo y cuyos tallos y hojas deberían cubrir toda la superficie del bancal para evitar la luz y con ella más adventicias. Es un Sistema en constante evolución, lo que significa que, como no movemos el suelo, no germinan nuevas semillas que quedan en la profundidad del bancal y cada vez hay menos adventicias que competirán con nuestros cultivos y menos trabajo de desherbar para nosotros.                                                                                                                                         * Las cosechas se van sucediendo en el tiempo y se van sembrando y trasplantando otras hortalizas en todos los lugares desocupados indefinidamente, intentando realizar una asociación simultánea de las especies hacia el beneficio mutuo.                                    La cosecha debe realizarse dependiendo del tipo de hortaliza: si son cultivadas por sus hojas (lechugas, acelgas, coles, espinacas, etc.) iremos cosechando sus hojas externas sin matar la planta o cortaremos la hortaliza por su base, dejando las raíces en el suelo para que sirva de alimento a los microorganismos y estructure y esponje el suelo.             Si son cultivadas por sus raíces deberán ser arrancadas cuidadosamente sin alterar el suelo, devolviendo sus hojas como cobertura de la tierra. Si han sido cultivadas por sus frutos, después de cosechar, cortaremos en la base del tallo principal y trocearemos el resto de la planta como cobertura. Toda la “limpieza” de las hortalizas debe  realizarse en el bancal y dejar siempre la mayor cantidad de restos orgánicos que además y debido a la diversidad de especies en cultivo, son necesarias y más eficaces para su auto-fertilidad. Estos restos orgánicos diversos constituyen un compostaje en superficie, beneficiándose la tierra de los llamados “productos transitorios” que incentivan la proliferación microbiana y contribuyen a su fertilización progresiva.

La diversidad de especies y variedades es fundamental en este Sistema.

La diversidad de especies y variedades es fundamental en este Sistema.

* Estamos creando un pequeño ecosistema en nuestra parada o bancal sinérgico que estará en continua producción anual de alimentos, sin parones en su evolución natural, en sinérgia, aprovechando todo lo bueno que nos puede ofrecer la vida continuada, evolucionando positivamente en el tiempo. Incrementando la fertilidad año tras año (no como el sistema científico o ecológico que debe compensar lo extraído) y evitando trabajo para el agricultor que va dejando de labrar, fertilizar y de hacer compost. Aunque no quita que, durante los primeros años de constitución, se vaya agregando compost o mantillo en superficie para ayudar y acelerar la puesta en marcha del Sistema “en sinérgia” que queremos crear.

Al maestro, M. Fukuoka, le debemos la demostración irrefutable de que es posible la producción de alimentos dejando a la tierra quieta y en su dinámica salvaje. Y eso es precisamente lo que importa, la base de nuestro Sistema. Partiendo de este hecho, se desarrolló todo lo demás.

El cultivo “en caballones” también puede beneficiarse de este sistema, pero deben recrecerse dejando “el núcleo” interior sin tocar, estable, sin alteración alguna y agregando solo la tierra de los lados y de los pasillos para levantar de nuevo el volumen del caballón. De esta manera, conservaremos la vida microbiana en su interior e irá colonizando de forma natural  las tierras agregadas en superficie. Además, los pasillos contienen muchos restos orgánicos que han sido pre-humificados y fragmentados con el pisoteo y que ahora, junto con la tierra, pasarán a formar parte del volumen exterior del caballón. El cultivo “en caballones” ofrece la posibilidad de cultivos “extensivos” de tubérculos, alcachofas, cebollas, maíz y girasol, remolacha y otros cultivos muy utilizados y fáciles de cultivar. Y siempre dejaremos sus raíces y restos del cultivo en el suelo.

Resumiendo podemos decir que nuestras paradas en sinergia observan los principios fundamentales del Sistema:

–          no laboreo ni compactación del suelo;

–          no fertilizantes de ningún tipo agregados expresamente, salvo los primeros años de reconversión para acelerar la creación del sistema;

–          siempre dejaremos las raíces y restos orgánicos en el seno de la tierra.

–          no utilizaremos, jamás, pesticidas, ni químicos ni biológicos.

Hemos creado un ecosistema autosuficiente y sostenible en el tiempo.                   Uno de los objetivos fundamentales del Permacultivo.

 En la siguiente edición, trataremos de la constitución y creación física de las Paradas en Sinergia siguiendo los principios que hemos estudiado, herramientas necesarias, dimensiones, orientación, instalación del riego de goteo interior, tutores para las hortalizas trepadoras, coberturas superficiales y las mejores asociaciones para el cultivo, evitando algunas hortalizas difíciles de combatir o inapropiadas por su volumen u otras causas, que mejor deben ser cultivadas con el sistema extensivo de caballones o en suelo horizontal.

Espero os haya gustado.

Cordiales saludos de Carlos Vilalta.

LA HORTICULTURA SINÉRGICA: el suelo en su dinámica salvaje

Emilia Hazelip, impulsora de esta técnica que permite aplicar el sistema que Masanobu Fukuoka desarrolló para los cultivos extensivos sin laboreo al Cultivo de hortalizas, desarrolló su trabajo comenzando con el “Bancal Profundo” que John Seymour (El Horticultor autosuficiente y la Vida en el campo) y otros agricultores ingleses pusieron en uso en el siglo pasado.

Hoy en día, solo los grandes agricultores cerealistas se interesan por el cultivo sin laboreo, a pesar del empleo de abonos químicos, insecticidas y herbicidas. Sus beneficios económicos que obtienen son tan claros, que ya hay toda una industria de maquinaria concebida para, sin aplastar el suelo, sembrar directamente en una tierra sin labrar.

Sin embargo, los agricultores ecológicos no han manifestado ningún interés en el “no laboreo”. Parecen “aceptar”, de buen agrado, la herencia del Neolítico de arar, un gesto que se repite y que hace daño al Suelo: precipita la mineralización del humus al mezclar los gases atmosféricos con la M.O. y con los microorganismos del suelo que mueren por billones quemados por tantos gases atmosféricos. Esto impide que la M.O. se acumule en el suelo y le de su estructura para cultivar. Impide que los “gases bióticos” se formen en la rizosfera de las plantas y que desaparezca su acción benéfica para los cultivos.

A pesar de que el 95% de los elementos que necesita una planta provienen de la atmósfera y de los rayos solares a través de la fotosíntesis, el mito de compensar lo extraído por las cosechas sigue dominando los cálculos de abonado.

“En realidad se acusa a las plantas de lo que ha ocasionado el laboreo”.

“Creo que mientras no encontremos la paz con la Tierra, no encontraremos paz en ella”    Emilia Hazelip, Foro abierto sobre Agricultura Sinérgica, La Fertilidad de la Tierra 1994.

                El no laboreo en Permacultura se limita generalmente a los espacios donde hay plantas perennes (bosques alimenticios) o a Cultivos extensivos de Cereales, leguminosa y oleaginosas como hemos visto. Pero para el huerto, se siguen aplicando las técnicas conocidas de “arar y compensar”.

La adaptación que Emilia Hazelip ha hecho de la agricultura Natural de M. Fukuoka al cultivo de hortalizas la ha llamado Agricultura Sinérgica, basada en la autofertilidad como abono, estableciendo una colaboración con los organismos simbiotas en la rizosfera, las micorrizas.

Paradas en sinérgia de "alta producción"

Paradas en sinérgia de “alta producción”

Para Emilia Hazelip, la mayor aportación que Fukuoka ha hecho a la Humanidad es         “demostrar, de forma irrefutable, que se puede producir dejando a la tierra activa en su propia dinámica salvaje, a pesar de hacerse “agricultura”, es decir, de manipular la tierra y las plantas a nuestra conveniencia”.

LAS CUATRO REGLAS DE LA HORTICULTURA SINÉRGICA

 1.       Mantener la tierra sin perturbar ni compactar.

2.       Utilizar la autofertilidad de la tierra como abono, añadiendo el humus al perfil de la tierra sin incorporarla.

3.       Establecer una colaboración con los organismos simbiotas de la rizosfera, las micorrizas.

4.       Ningún pesticida utilizado: ni insecticidas, ni fungicidas, ni herbicidas.

 Debemos organizar nuestra futura huerta en bancales elevados separados por pasillos o calles para tener acceso a ellos y pasar con carretillas. Estas zonas de paso estarán acolchadas con materias biodegradables para prevenir la erosión y excesiva compactación en caso de lluvias, proteger de temperaturas extremas y evitar la pérdida de humedad en todo el bancal de cultivo.

En climas secos y calientes, los pasillos entre los bancales o paradas se llenan con serrín, paja o cualquier otro acolchado para evitar la pérdida de humedad por la insolación y los vientos.

En los climas lluviosos, el exceso de agua se elimina por sí solo y aumentamos la profundidad del horizonte húmico, que vamos a cuidar para que los azúcares exudados por las raíces puedan alimentar a todos los microorganismos subterráneos, para que su presencia protectora sea fuente de salud para las plantas que los alimentan.

¡Gran rueda de la Red en movimiento simbiótico!

En cada lugar disponible debe crecer una hortaliza

Finalmente se siembran o trasplantan las hortalizas en asociación de cultivos y más juntas de lo normal por ser “bancal profundo”.

Analizamos, a continuación, cada una de las reglas básicas de la Horticultura en Sinergia.

1.Mantener la tierra sin perturbar ni compactar: Es importante ninguna compresión del suelo, ni por máquinas pequeñas, herramientas, ni por nuestros pies.                            Para conseguirlo, es necesario establecer, claramente, donde van a colocarse las plantas y por donde van a pasar pies y ruedas. Los bancales elevados son necesarios en este tipo de huertos porque siendo un lugar por donde se transita mucho, con ellos se evita pisar y por tanto, apelmazar la tierra.                                                                                      El sistema de bancal profundo implica mucho trabajo en su realización, pero si no se cultiva en su dinámica salvaje, hay que repetir regularmente los trabajos de constitución. El bancal sinérgico, que vamos a llamar “parada”, se hace con la tierra del sitio donde uno está, aunque se puede traer tierra cercana sobre todo si hay problemas de drenaje de aguas de lluvia o queremos mayor altura del bancal.

2. Utilizar la autofertilidad de la tierra como abono: en su realización, si la tierra contiene poca M.O. se puede añadir compost o mantillo muy fermentado al mismo tiempo que se hacen los bancales, incorporándolos en poca cantidad y de una manera homogénea.  Sigue leyendo