PERMACULTURA V el ciclaje de la energía y sistemas intensivos a pequeña escala.

!Estimados amigos!

Continuamos con el tema de la “permacultura” o “cultura del agro que permanece”, para seguir planificando nuestro diseño permacultural.

 Hablábamos en PERMACULTURA IV de la planificación eficiente de la energía, es decir, de la Zonificación: esto significa ubicar los elementos según su capacidad de uso o frecuencia de trabajo. Las áreas que deben ser visitadas cada día se ubican cerca del epicentro que hayamos elegido (nuestra casa, el establo, el huerto o el invernadero/semillero), mientras que los sitios menos visitados (huerto frutal, área de pastos, bosque de leña, etc.) se ubican más lejos. Generalmente se diseñan cinco zonas, siendo la primera el centro de la actividad y la última la zona silvestre que no necesita mantenimiento. Cuantas más visitas sean necesarias a un lugar o elemento, más cercanos deben estar los objetos al epicentro elegido. Los componentes que, necesiten observaciones frecuentes, visitas constantes, mucho trabajo o técnicas complejas de manejo, deben ser ubicadas cerca del centro para evitar mucho tiempo, esfuerzo y energía para visitarlos. La regla de oro: desarrollar primero el área más cercana al centro, tenerla bajo control y expandir los bordes a otras zonas. Zonas a planificar:

Epicentro elegido y zonas a desarrollar

Epicentro elegido y zonas a desarrollar

Siguiendo lo ya dicho, vamos a tratar de desarrollar el “ciclaje y reciclaje de la energía in situ”, buscando los sistemas energéticos circundantes para utilizarlos al máximo:

Ciclaje de energía in situ: los sistemas modernos de abastecimiento de alimentos y productos están basados en grandes transportistas, grandes almacenes y distribuidores para la Red de Mercado. Ello conlleva un gran coste energético basado en el subsidio de combustibles fósiles, tan perjudiciales para el ecosistema. Una comunidad permacultural es independiente del comercio internacional, de la distribución y del transporte que necesita y garantiza una dieta rica y variada, sin sacrificar la calidad y destruir la tierra que lo alimenta. Los ahorros grandes de energía están basados en la eliminación de los costos del transporte, empaquetado y distribución de mercado y eso se puede lograr a través de asociaciones y cooperativas de productores y consumidores en tu zona o en  tu comarca.

Los sistemas permaculturales buscan “Desviar y parar el flujo de nutrientes y energía que viene del exterior y dirigirla hacia ciclos internos” de manera que el viento dominante mueva molinos eólicos y que bombas hidralicas y alumbrado estén disponibles para la comunidad. Que los residuos de las cocinas se reciclen en el compost, o se devuelva al suelo, el estiércol animal se dirija a la producción de biogás, las aguas grises fluyan al compost o al huerto frutal, a las balsas abiertas de recuperación y reciclaje, o que los rompevientos, con sus ramas rotas y restos de hojas, el abono verde o las praderas naturales se devuelvan al suelo, las hojas caídas se rastrillen y sitúen debajo de los árboles a modo de mulch y se propicie la vida natural del suelo.

La energía exterior fluye por todas partes, solo hay que "atraparla".

La energía exterior fluye por todas partes, solo hay que “atraparla”.

Los buenos diseños usan las “energías naturales que entran en el sistema” y las generadas en el sitio, para asegurar un Ciclo de Energía completo. Aunque la Termodinámica establece que la energía se degrada constantemente, es, a través del ciclaje constante de la energía, que la vida prolifera en la tierra. El intercambio entre animales y plantas incrementa la energía disponible en el sitio. El propósito de la Permacultura no es solamente “reciclar” incrementando la energía, sino “capturarla, almacenarla y utilizarla” antes de que sea degradada a su punto de uso más bajo y se pierda para siempre saliendo de nuestras tierras. Nuestra tarea es utilizar la energía que entra al sistema a través del sol, agua, viento, estiércol, pradera de adventicias, etc. y utilizarla en su punto óptimo posible, luego en su punto más inferior y continuar así, creando puntos de uso de energía desde el origen hasta su final antes de que la energía fluya fuera de nuestra tierra sin posibilidad de utilizarla. Por ejemplo: los sistemas que atrapan y almacenan agua se construyen en la zona más alta posible para ser usados en un complejo sistema de estanques, acequias, pequeños depósitos y charcas, generación de energía eléctrica o hidráulica, hasta que se permite salir al agua del terreno. Si ponemos una presa abajo en el valle, perdemos la ventaja que ofrece la gravedad y necesitaremos energía para bombear el agua hacia los sitios más altos. Lo importante en Permacultura es establecer el mayor número de ciclos para utilizar ventajosamente el agua y cubrir nuestras necesidades, más que la cantidad de agua de lluvia acumulada en el Sistema.

 Sistemas intensivos a pequeña escala: un sistema de permacultura apunta hacia el uso de herramientas de mano (guadaña, cortadora manual de césped o pradera, tijeras podadoras, hacha y carretillas) más que a cosechadoras, tractores y sistemas de transporte en grandes camiones. Sin embargo, para sistemas medianamente grandes o extensivos, se pueden utilizar, sobre todo durante su constitución, modesta maquinaria de combustible fósil como pequeños tractores, segadoras, corta setos y motosierras de podar en un uso moderado de maquinaria agrícola.
Los sistemas intensivos a menor escala significa que la mayor superficie de tierra puede ser cultivada completamente y con la mayor eficacia posible, estando el sitio bajo control.
Es en los sitios de mayor tamaño, cuando existe el problema de extenderse demasiado estableciendo huertos hortícolas y frutales, corrales para animales y bosques para leña y no poder controlar sus necesidades por falta de tiempo y recursos. Esto significa que la finca es demasiado grande en términos de tiempo disponible, energía e interés. “Si no podemos mantener o mejorar el sistema, mejor no lo tocamos y así minimizamos el daño y preservamos la complejidad natural” Masanobu Fukuoka.

La luz y la disponibilidad de agua, condicionan la "densidad" en la plantación.

La luz y la disponibilidad de agua, condicionan la “densidad” en la plantación.

Debemos comenzar a controlar solo aquellas áreas de tierra que podamos establecer, controlar y cosechar con el uso de pequeñas tecnologías, lo que significa producir los recursos básicos hacia la autogestión y la autosuficiencia. Entonces, comenzaremos cerca de la casa o zona I y enfocaremos el trabajo hacia el desarrollo de sistemas intensivos hacia la zona II hasta desarrollar completamente el núcleo antes de proseguir hacia el exterior. El núcleo puede ser un huerto plantado y completamente cercado, abonado, regado y ocupada su superficie con plantas para evitar las adventicias y conseguir la máxima producción. También puede ser un pequeño bosquecillo de árboles bien plantados y abonados con riego para sus primeros años de vida o un sistema de forraje que cubra completamente las necesidades de los animales contenidos en los establos, o un huerto frutal o un borde de un estanque o curso de agua, etc.

El hacinamiento de plantas es un tema importante a tratar en permacultura: en cada ecosistema las diferentes especies de plantas se desarrollan a varias alturas del suelo y las estructuras radiculares se encuentran a diferentes profundidades. Las plantas crecen en respuesta a la disponibilidad de luz, de manera que en un bosque los árboles mayores forman el estrato dosel, luego los árboles menores, arbustos y herbazal. Así pues, el espacio entre las plantas depende de la luz y también de la disponibilidad de agua. Las siembras en tierras secas requieren más espacio que en tierras húmedas y calientes que podemos juntar más los cultivos o plantas. En los climas frios se requiere espacios más abiertos para favorecer el calentamiento solar de las tierras y en los huertos frutales templados, el espacio entre los árboles ha de ser suficiente para que corra el aire y evite enfermedades criptogámicas en tiempos de lluvia y excesivo calor y humedad. El maestro estratega Masanobu Fukuoka trata con el “hacinamiento del tiempo” de manera que comienza la próxima siembra antes de que termine la productividad del cultivo precedente. Pero ya trataremos este tema del sistema del cultivo extensivo y el de la horticultura sinérgica de Emilia Hazelip en próximos temas del curso.
 Acelerando la sucesión y la evolución: los sistemas naturales se desarrollan y cambian a través del tiempo, dando lugar a una sucesión de especies de plantas y animales en una adaptación continua. Cada etapa que se da crea las condiciones correctas para la próxima etapa. Las plantas pioneras colonizan nuevos hábitats, haciendo más fácil el crecimiento de otras especies al modificar el medioambiente y crear un estado más favorable. En la agricultura convencional , la vegetación se mantiene a nivel de las herbáceas (leguminosas, gramíneas u hortalizas) y la energía se usa para mantener el suelo cortado a nivel, desherbado, arado, fertilizado y hasta quemado. Esto significa, que cuando paramos la sucesión natural, estamos frenando constantemente el sistema y creando cotos que implican trabajo y energía. En la agricultura ecológica o natural, en lugar de confrontar este proceso, podemos dirigirlo y acelerarlo para establecer nuestras propias especies clímax en un corto período de tiempo y para nuestro propio beneficio. Comenzaremos utilizando lo que ya está creciendo e introduciendo especies de plantas que puedan sobrevivir fácilmente en nuestro medio ambiente y puedan ayudar a fertilizar el suelo. Aumentaremos los niveles orgánicos con el uso de praderas naturales, abonos verdes, mulch o compost extendido sobre el suelo en estado de fermentación para beneficiarnos de los llamados “productos transitorios”. Esto nos capacita para plantar más rápidamente y establecer un núcleo de siembra de árboles climax en nuestra tierra y crear lo más rápidamente posible un ecosistema natural con arbustos y herbazal de especies asociadas que sean más útiles para nosotros y para nuestras necesidades.

La evolución y recuperación del ecosistema comienza con pequeñas plantas muy adaptadas que produden humus y preparan el suelo para los arbustos y los árboles mayores.

La evolución y recuperación del ecosistema comienza con pequeñas plantas muy adaptadas que produden humus y preparan el suelo para los arbustos y los árboles mayores.

Diversidad y Gremios: tenemos que cambiar nuestro pensamiento lineal, ordenado y segmentado a la hora de realizar nuestro diseño, por un pensamiento “policultural”, más natural y productivo. Debemos conseguir un “orden semi-natural” de plantas y especies de animales en relación positiva con cada uno de ellos (gremios), no separados dentro de varios grupos independientes y artificiales. Entonces no será claro donde empieza o termina el huerto, los frutales, el establo, el jardín o la casa. Esto puede parecer desordenado y sin arreglo y sin embargo, no debemos confundir orden con arreglo. El arreglo separa las especies y crea trabajo invitando a las plagas, mientras que el orden “integra” reduciendo el trabajo y desalentando el ataque de los insectos. Aunque el rendimiento de un sistema monocultural o de monocultivo pueda parecer mayor para una siembra o plantación en particular que en un sistema policultural, la suma de todos los rendimientos en un sistema mixto tenderá a ser mayor. En el primer sistema monocultural una hectárea de cultivo podrá dar un rendimiento de solo una especie a través de un año. En el segundo sistema policultural, los vegetales son solo una parte del rendimiento total de almendras y nueces, frutas, aceite, aves de corral, miel, peces, semillas y plantones, madera y puntales, leña, etc. Para el autoabastecimiento, esto significa que una familia puede satisfacer todas sus necesidades nutricionales. Económicamente, la diversidad en la producción protege a las familias vendiendo durante todo el año productos diversos y reteniendo aquellos que están a la baja en el mercado para uso propio. Si la helada o el viento destruyen la cosecha de frutas, otros productos están disponibles para ser vendidos o consumidos minimizando riesgos innecesarios. Nuestro objetivo en permacultura es “distribuir el rendimiento en el tiempo”, de manera que los productos estén disponibles durante toda la estación.

Esto se logra de diferentes maneras:

* por la selección de variedades estacionales tempranas, medias y tardías.
* por la selección de especies de “alto rendimiento” y de especies multiuso para que las hojas, raíces, frutos y semillas sean productos que se puedan cosechar.                            * por el uso de especies de “alto almacenamiento” como tubérculos, frutos secos o rizomas que pueden ser cosechadas cuando hay demanda.                                                 * por técnicas de conservación, como secado, congelado, enterramiento en arena, almacenaje en aire frio, etc. que cubran las demandas del comercio regional interior.       En Permacultura la diversidad está relacionada con la estabilidad: sin embargo la estabilidad ocurre solo entre especies cooperativas o especies que no se perjudican entre ellas. Por ello, la importancia de la diversidad no es el número de elementos de un sistema, sino el número de “conexiones funcionales” establecidas entre estos elementos. Lo que se busca es tener “un Gremio” de elementos (plantas, animales, estructuras) que trabajen juntos armoniosamente.

La diversidad y asociación de cultivos, "aseguran" el beneficio para la tierra y para el agricultor.

La diversidad y asociación de cultivos, “aseguran” el beneficio para la tierra y para el agricultor.

Los Gremios están constituidos por una asociación de especies (plantas y animales) que se agrupan alrededor de un elemento central para asistirle en su salud, ayudarle en su manejo, amortiguar los efectos medioambientales adversos que se presenten y conseguir un alto rendimiento. La Asociación de cultivos es un ejemplo de gremio muy utilizado en la agricultura ecológica, debiéndose aplicar en el cultivo de frutas y hortalizas, conviviendo con arbustos y herbazal que benefician al suelo y, consecuentemente, a los árboles que queremos cultivar. Plantas y especies insectarias u hospederas, sacrificiales, atractivas para predadores o polinizadores, plantas trampa, etc. sirven para el control de plagas y la estabilidad del ecosistema. La selección cuidadosa de especies para la plantación de setos cortavientos que realicen las funciones mencionadas, tienen la capacidad sustancial en el control de las plagas. Si tenemos un sistema con diversas especies de plantas y animales, hábitats y microclimas, la oportunidad que ocurra una situación mala se reduce. En una situación de monocultivo, el alimento para las plagas está concentrado. En una situación de policultivo, las plagas son en sí mismas una concentración de alimento para los predadores.

Bueno, son muchos conceptos y prefiero seguir en la próxima edición en la que trataremos otros sistemas utilizados como el “Efecto de Borde o ecotono” y los principios de actitud orientados hacia la Gente.

Cordiales saludos.

Ilustraciones de Andrew Jeeves, Janet Mollison,Graham Burnett y Borkowski.

Textos recopilados por Carlos Vilalta de diferentes estudios y revistas especializadas.

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Un pensamiento en “PERMACULTURA V el ciclaje de la energía y sistemas intensivos a pequeña escala.

  1. Excelente artículo para re ordenar la producción de tu espacio

    Enviado desde mi smartphone Samsung Galaxy.

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