PREPARADOS Y CALDOS PARA EL CONTROL DE PLAGAS III

MÉTODOS Y TRATAMIENTOS CONTRA  LAS  PLAGAS EN AGRICULTURA ECOLÓGICA

  MÉTODOS  CURATIVOS

                Nuestro principal objetivo del cultivo biológico es tener plantas sanas y disminuir en lo posible los organismos causantes de las enfermedades. Pero nunca debemos olvidar el motivo que lo ha producido y consecuentemente, tomar las medidas oportunas y necesarias para que, con el menor daño posible al ecosistema circundante, no se vuelva a producir la invasión.                                                                                                              Pero la plaga ya está aquí y debemos actuar ahora, no prevenir.

Según la clase de organismo que cause la enfermedad, se elegirá un sistema diferente para eliminarlo:

1. Bacterias y virus: las enfermedades producidas por virus y bacterias están estrechamente relacionadas con la propia planta cuya susceptibilidad puede ser genética o debida a técnicas culturales erróneas. Los desequilibrios biológicos del suelo influyen en la sensibilidad del cultivo a este tipo de enfermedades. No tiene tratamiento específico más que los medios preventivos destinados a aumentar la resistencia de la planta. En algunos casos, enfermedades como la “clorosis férrica” que amarillea las hojas de los árboles tiene su falta de hierro en la escasa presencia activa de las micorrizas y otros microorganismos del suelo que no lo solubilizan al estado de “ferroso” por técnicas culturales erróneas.

2. Hongos: Para que se produzca una infección producida por un hongo es necesario que se den tres condiciones simultáneamente:                                                                         a/ desequilibrio microbiológico del suelo. La M.O. suficientemente no fermentada o compostada, favorece la infección desde el suelo por la cantidad de hongos que están triturando la lignina y la celulosa.                                                                                               b/ estado receptivo de la planta y de su sistema inmunológico.                                                                                                                             c/ condiciones climatológicas que favorecen su proliferación: calor y humedad precisas para cada tipo de hongo.                                                                                                                                           Los hongos que causan enfermedades a las plantas son parásitos y según la forma que tienen de desarrollarse se clasifican en: “ectoparásitos” que se desarrollan en el exterior de la planta, cubriéndola con sus micelios. Solo los chupadores penetran en los tejidos vivos, siendo el caso del “oídio”. Estas enfermedades pueden ser tratadas con medidas curativas que más abajo veremos. Los “endoparásitos” viven en el interior de la planta parasitada, ya sea en los espacios intercelulares, como el “mildiu”, o en el interior de sus células, como la “hernia de la col”. En estos casos, las medidas a tomar son solo medidas preventivas ya que una vez la enfermedad se ha instalado, no es efectivo ningún tratamiento curativo y solo cabe la poda parcial o el arranque total de la planta infectada, que la agregaremos al compost y que nunca la quemaremos como se hace de forma habitual.                                                                                                                                          Tratamientos para el control de hongos: Fungicidas o anticriptogámicos, son sustancias que protegen a la planta de los hongos generalmente microscópicos:                 1. Los compuestos de cobre que actúan impidiendo la germinación de las esporas o de los órganos reproductores del hongo, por lo que tienen carácter “preventivo”, no curativo. Se utiliza para el control de los hongos endoparásitos, como los que producen las enfermedades de la “abolladura” en las hojas, “cribado”, “mildiu”, “monilia”, “moteado”, “roya”, etc. Los tratamientos deben realizarse con precaución, de menos a más concentración y dilatada en el tiempo. En la Agricultura ecológica solo se permiten preparados a base de “sulfato de cobre” y “oxicloruro de cobre” no usándose puro por presentar riesgos de quemaduras y poca persistencia sobre las hojas. Por lo cual se utilizan para la preparación del “Caldo Bordelés” y el “Caldo Borgoñón” que veremos más tarde.                                                                                                                                             2. Los compuestos de azufre se usan para el control de enfermedades de hongos que se desarrollan en el exterior de la planta, como el “oidio”. Existen diferentes compuestos a base de azufre que se pueden utilizar en Agricultura biológica pero siempre con precaución:                                                                                                                          – Azufre puro, presentado en varias formas comerciales en los que cambia el tamaño de sus partículas, siendo más efectivos finamente molidos por su mejor adherencia y produciendo un efecto de choque. Generalmente se utilizan en “espolvoreo” con temperaturas entre 16 y 24 grados y nunca a pleno sol. Por encima de los 28 grados puede producir quemaduras en la planta. Es incompatible con los aceites teniendo que dejar un plazo de seguridad de 21 días. Los “azufres mojables” no son recomendados pues favorece el desarrollo de la Araña Roja.                                                                                                                                           – Polisulfuro de Calcio, tiene una acción fungicida, insecticida y acaricida. Se prepara calentando lechada de cal con azufre y es muy corrosivo y faacilmente oxidable, por lo que los utensilios de pulverización deben ser de plástico o acero inox y lavarlos muy bien después de cada uso. Es incompatible con aceites y compuestos de cobre. Se utiliza en pulverizaciones para el control de formas invernantes de pulgones, cochinillas, ácaros y hongos como el moteado y oídio en árboles frutales. También favorece la cicatrización de heridas y desgarraduras de los árboles.                                                                                     3. Silicato de Sosa. Se utiliza como preventivo, en tratamientos estivales de enfermedades criptogámicas en frutales y viña.

Tratamientos para el control de insectos: Insecticidas biodegradables, es decir, que no dejan resíduos inorgánicos ni sales en la tierra, son utilizados para su control, no para su exterminio.

El parasitismo animal está estrechamente relacionado con el desequilibrio biológico del medio. Por ello, la base de control de los parásitos animales, desde los vertebrados a los insectos, pasa por restablecer el equilibrio biológico mediante la diversidad y asociación de especies, reconstruyendo el paisaje con la instalación de bandas boscosas, setos y praderas que limitan las zonas de cultivo y las protegen de los vientos y la sequía extrema. También las rotaciones de cultivo lo más largas posibles y la asociación Agricultura-ganadería. Estas medidas garantizarán la instalación de una fauna útil que controlará las plagas y enfermedades.                                                                                      La efectividad de las medidas de control de los organismos animales parásitos de los vegetales se basa en el conocimiento de sus hábitos y ciclo de vida para conocer sus puntos y momentos más vulnerables. Siempre que se pueda se utilizarán medios físicos y solo otros métodos más agresivos en condiciones extremas.                         Vertebrados: las aves y roedores son los principales vertebrados que causan daños a los cultivos. Cuando se utilizan venenos para su eliminación solo se consigue agravar el problema ya que se envenena toda la cadena trófica, retrasando el restablecimiento del equilibrio biológico. Las medidas a tomar para minimizar los daños son medios físicos, ya sea para cazarlos con trampas, o para evitar que se acerquen con extractos repelentes.                                                                                                                                                                  Para el control de roedores (conejos o liebres) es conveniente cercar las parcelas y para los roedores de los almacenes, los ultrasonidos dan buenos resultados. Para evitar que los pájaros se acerquen al cultivo se puede conseguir distribuyendo entre el cultivo “sardinas arenques” o poniendo sobre estacas bolsas de plástico que hacen ruido o CDs que brillan con el sol.

Invertebrados: los invertebrados que dañan a los cultivos pertenecen a diferentes grupos:                                                                                                                                                    Moluscos: como los caracoles y babosas, tomando las siguientes medidas preventivas y directas:                                                                                                                                   1. Proteger sus enemigos naturales como las ranas, reptiles, erizos y pájaros.

2. Introducir gallinas y patos en parcelas desocupadas o en barbecho.

3. Paja de Cebada y agujas de pino como cobertura del suelo.

4. Riegos con extractos de “begonia” cortando hojas y flores y puestos a macerar durante unas dos horas.

5. Directamente recogiendo con las manos los limacos y utilizando cebos y atrayentes como trozos de manzana y tomate podrido, pieles de sandía, botes enterrados llenos de cerveza o poniendo “refugios” como tejas o cajas de madera boca abajo.

6. Cercar las parcelas con “cenizas” o “cal viva” en polvo.

7. Esparcir clavitos oxidados de hierro no galvanizados, del menor tamaño posible y a razón de 100 gramos para 200m2 de parcela cultivada.                                                        8. Anillar cintas de cobre en la base de los troncos de nuestros árboles frutales.

Gusanos: pertenecen al grupo de los “nematodos” que viven en el suelo y son difíciles de eliminar cuando la parcela está muy contaminada.                                                    Tomaremos las siguientes medidas preventivas o directas:

1. Aumentar el contenido de M.O. del suelo.

2. Rotaciones lo más amplias posibles evitando mismas especies y zona afectada (raíces, tallos, hojas).

3. Evitar excesos de Nitrógeno en el suelo sea en forma de nitritos o nitratos.

4. Riegos con “agua azucarada” de caña de azúcar o fructosa ecológicas.

5. En las parcelas infectadas de “nematodos de raíz” hay que plantar “Tagetes” (tagete nana) cuyas secreciones radiculares activan la muerte de las larvas al no poderse alimentar de ellos.

Insectos y Artrópodos: los artrópodos son los insectos que más parasitan a los vegetales, pudiéndose eliminar de muy diversas maneras, pero siempre dejando población para guardar el equilibrio de sus depredadores:                                                     1. Recogida a mano de individuos como hormigas, el gorgojo de la flor del Manzano, carpocapsas, gorrinetas, etc.

2. Trampas-refugio, puestas expresamente para que el parásito se cobije en ellas. A este efecto se utilizan musgos, hierbas, ramas secas, estiércol y piedras.

3. Utilización de “Repulsivos”  en espolvoreo o pulverización, en el suelo y alrededor de él o en el bancal o para interceptar el paso. Para ello sirven las cenizas, el serrín, sulfato de hierro, sal, zurraspa de café, aceite de pescado empapando trapos viejos, petróleo y riegos con extractos de plantas al efecto que ya hemos estudiado en el tema anterior.

4. Trampas-cebo, utilizándose la Luz para los insectos nocturnos, con trampas-botella para los frutales antes de la flor, utilizando azúcar o melaza, vinagre y bacalao, con aromas como esencia de sasafrás, aceite de Macis o resina de Pino. También se utiliza como cebo “feromonas” que atraen al sexo contrario.       Para capturar el “gusano del alambre” se entierran botes perforados con pieles de patatas y zanahorias. También el color “amarillo” atrae a los pulgones y parásitos de la colza.

5. Cintas-trampa, en la protección de los frutales rodeando y cubriendo el tronco con cartón ondulado, papel encerado de unos 10 cm. de ancho y fijándolo al tronco. Para capturar el gorgojo de la flor del manzano se coloca de marzo a abril y para la carpocapsa en mayo.

6. Trampas gomosas,  utilizándose para atrapar carpocapsas y hormigas colocando tiras de papel sulfonizado de unos 15 cm. de ancho rodeando el tronco del árbol en las que se pone una sustancia adhesiva.

7. También el Calor es un agente físico para el control de parásitos a través del fuego, agua caliente no más de 40 grados para el control en el tronco de la araña roja y el pulgón.

Seguiremos con los productos y tratamientos  comerciales para el control de los insectos y de nuestras plagas.

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Un pensamiento en “PREPARADOS Y CALDOS PARA EL CONTROL DE PLAGAS III

  1. Gracias por la información, por favor incluir tratamiento de las enfermedades con otras plantas, ajo, cebolla, ruda, ají, ortiga,berbena etc.
    gracias

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