LA HUERTA EN EL CICLO OTOÑO – INVIERNO 2012 – 13

HACEMOS “BALANCE” DE LO QUE FUÉ LA HUERTA DE OTOÑO QUE INSTALAMOS EL AÑO PASADO, 2012 – 13

Para primeros de septiembre ponemos a germinar nuestras hortalizas en el Semillero y comenzamos a trasplantarlas al mes o mes y medio en la huerta.           Las siembras de “asiento” como las zanahorias y chirivías, rábanitos, nabos, las habas y los guisantes, algunas espinacas o acelgas, las sembraremos tan pronto baje un poco la temperatura a finales de septiembre, primeros de octubre o caen las primeras lluvias. Esa es mi experiencia en la Marina Baixa, a cinco km. del mar.

Preparamos los "utensilios" para hacer una siembra de pequeñas semillas lo más homogeneo posible y así, evitaremos el trabajo de "entresacar".

Preparamos los “utensilios” para hacer una siembra de pequeñas semillas lo más homogeneo posible y así, evitaremos el trabajo de “entresacar”.

Acabamos de comenzar el invierno y la huerta se encuentra sumergida entre  hierba y lechugas frescas.

La “lucha” contra las adventicias o mal llamadas “malas hierbas” es la principal tarea del horticultor que debe hacerlo con mesura y en su justa medida, pensando que las adventicias son nuestras compañeras de trabajo y que nos ayudan a la fertilidad de nuestro suelo y cuyos exudados radiculares, sustancias disueltas con el agua de lluvia de las hojas exteriores muertas y aromas en el ambiente, son las piedras angulares de una “estabilidad biológica” del lugar y un ciclo sin enfermedades ni plagas.

Los que tenemos la suerte de poder realizar dos ciclos de cultivo anuales, el principal de Primavera y el “Tardío” de finales de Verano / principios de Otoño (en lugares donde apenas hiela o nunca lo hace), podemos sacar la máxima producción a nuestra tierra, en un ciclo casi contínuo, pues hay momentos en que las cosechas y la siembra siguiente se entrelazan.

Y en nuestra Comarca de la Marina Baixa, Alicante y no muy lejos del mar, se dan las condiciones idóneas para una infinidad de cultivos, a saber:

Alcachofas y cardos a finales de verano, reproducidas por “esquejes o rizomas” sanos o por “hijuelos o renuevos” de la planta madre, para plantar directamente a primeros de septiembre en nuestras latitudes. Cosecharemos en abril-mayo, antes de la llegada del calor veraniego.

Las alcachofas se ponen en actividad comenzando a regar en pleno mes de Agosto, para recolectar en marzo / abril según venga el tiempo.

Las alcachofas se ponen en actividad comenzando a regar en pleno mes de Agosto, para recolectar en marzo / abril según venga el tiempo.

Lo mismo sucede con la siembra de “Patata tardía”, sembrada en septiembre, normalmente de semilla seleccionada del cultivo principal y cosechada en marzo-abril, si el frio no ha sido intenso.

Las diferentes variedades de lechugas de invierno se intercalan entre todos los cultivos existentes: entre las alcachofas, las coles, bróculis y coliflores de invierno, entre los puerros y cebollas, entre el apio y el perejil, etc. Se pueden intercalar ocupando los “espacios” existentes entre líneas, mientras crece el cultivo principal. Las lechugas tienen un ciclo vital no muy largo, de entre 3 y 5 meses.

En cada lugar disponible debe crecer una hortaliza

Lechugas de diversas variedades intercaladas con otras hortalizas en una Parada en Sinergia en Febrero 2013

Las habas sembradas “de asiento y a golpes” están creciendo a buen ritmo y sus flores comienzan a aparecer en el mes de febrero. Seguro que cosecharemos largas y sabrosas vainas. Es una buena proteína verde en invierno, junto con los Guisantes y otras leguminosas tradicionales de la Comarca.

Las acelgas y la remolacha les gusta un período de frio, si estaban bien arraigadas . Las acelgas se comienzan a cosechar ya en noviembre-diciembre y la remolacha desde febrero tenemos raíces ya engrosadas para el consumo. Son muy resistentes y libres de enfermedades y de otros peligros como el hielo, si no es muy intenso.

Las cebollas y los puerros también se cultivan en este ciclo tardío. Las cebollas prácticamente de secano, salvo otoños e inviernos muy secos, y cosechadas desde abril como “cebolla fresca” a medio desarrollo. Las recogidas a finales de verano empiezan a escasear. Los puerros que necesitan mucha humedad y no les gusta el excesivo calor se desarrollan muy bien en otoño-invierno y se cosechan en la primavera. Se asocian a las zanahorias o alguna umbelífera para beneficiarse mutuamente.

Los ajos se siembran al comienzo del Otoño, pero siempre antes de enero: “cuantos días pasen de enero, tantos ajos pierde el ajero”, refrán que determina el momento de siembra. Se recolecta a principios del verano, se atan y se cuelgan. Las cebollas pueden permanecer en la tierra mientras se cosechan. Se conservan muy bien casi a pleno sol y bien aireadas para evitar enfermedades criptogámicas, como hongos o bacterias que puedan atacar la superficie vegetal. Lo peor es el excesivo calor: entonces tendremos que recogerlas y guardarlas en sitio relativamente fresco pero bien aireado. Con eso basta.

Tampoco tenemos que olvidar que la familia de las “liliáceas” emiten sustancias inhibidoras, por el aire y dentro del suelo a través de sus exudados radiculares, paralizando la entrada de nemátodos y otros tipos de bacterias y hongos. Son ideales para “cercar” paradas de cultivos o zonas infectadas.a variedad de especies  que tenemos en nuestra huerta de la Escuela Activa La Ilusión de Finestrat.

Tenemos “compuestas” en las alcachofas y las lechugas; tenemos “solanáceas” en las patatas tardías; tenemos”leguminosas” en las figuras cultivadas de habas y guisantes; También tenemos “quenopodiáceas” en esos largos caballones de acelgas y remolacha (acampañadas también de unas lechugas que se asocian muy bien).

Pero todavía hay otra familia que se asocian en la huerta con las demás especies: la familia de las “umbelíferas” representadas por nuestras fuertes zanahorias, nuestras blancas chirivías, nuestro aromático hinojo (un poco difícil de criar en estos lares en donde la temperatura se sube rápidamente: algo a lo que es muy “sensible” para el hinojo. También tenemos dos complementos importantes para nuestra cocina: el apio y el perejil, umbelíferas bianuales y adaptadas a nuestro suelo y clima.

Las Zanahorias  asociadas a los puerros. Umbelíferas con Liliáceas.

Las Zanahorias asociadas a los puerros. Umbelíferas con Liliáceas.

Todas las especies juntas, intercaladas o en líneas alternas, cambiando “progresivamente” la asociación en el bancal, interactuarán positivamente en base a sus exudados y sustancias químicas diversas que emiten en el suelo, evitando plagas y enfermedades microbianas que afectarían al cultivo.

El Otoño ha pasado con escasas lluvias y hemos tenido que poner en marcha los riegos de goteo para evitar que el suelo se seque demasiado y nuestras hortalizas paralicen su crecimiento. No queremos cubrir mucho la tierra con mulch  o paja para evitar que el suelo se enfríe de cara al invierno y para evitar que proliferen los caracoles y babosas que se esconden debajo del mulch.

No obstante, como el invierno ha llegado y hay anuncios de heladas, tenemos que recurrir a cubrir con paja u otro material de acolchado las hortalizas más sensibles o sea, las hortalizas de hojas o especies más sensibles, como el Hinojo de Florencia. También podemos pulverizar sobre las hojas un preparado a base de “manzanilla y valeriana” que, si la temperatura no baja mucho, las protegerá de la congelación.

Como este invierno 2012-13 ha sido muy seco y muy frio, las hortalizas en la huerta están muy dañadas y algunas especies y variedades tienen su ciclo vital muy atrasado e incluso algunas especies como las crucíferas se han desarrollado levemente y han subido a flor. Demasiado frio y pocas lluvias en un clima estrictamente mediterraneo.

El “cambio climático” nos está haciendo perder las cosechas y ante tal situación solo cabe  LA DIVERSIDAD DE ESPECIES Y VARIEDADES EN NUESTRA HUERTA. Así minimizaremos las repercusiones en la pérdida de producción.

Estamos a primeros de marzo y llevamos cogiendo lechugas sin parar, también hemos cosechado las “patatas tardías” que sembramos aprimeros de septiembre y ya tenemos el suelo preparado para sembrar las patatas de la estación principal que es la de Primavera. Tambien seguimos cosechando acelgas, puerros, apio, perejil, algunos bróculis y coliflores, cebollas tiernas, rabanitos y nabos y la remolacha y las zanahorias ya están engordando.

!La temporada pasada estaba todo más adelantado, ya que el invierno fué más suave y con más lluvias!

Estamos en el mes de Abril y parece que la primavera ha llegado definitivamente, aunque hemos visto nieve en Aitana el 17 de marzo.  !increible!  El “cambio climático” sigue haciendo de las suyas.

Seguimos cosechando acelgas y apio-nabo, apio y perejil y empezamos con las zanahorias sembradas a finales de septiembre, las habas, las alcachofas que ahora empiezan, también los puerros, seguimos cosechando remolacha y hemos acabado con las coliflores y bróculis. Las cebollas, aunque se van formando, van atrasadas este año.

Y como veis, quien siembra diversidad… cosecha seguro.

Ya tenemos la tierra preparada para el próximo ciclo de primavera/verano/otoño y hemos sembrado de nuevo las patatas, las cebollas y pronto trasladaremos los plantones de solanáceas, cucurbitáceas y todas las hortalizas de calor que hemos puesto a germinar en nuestro Semillero. Esperemos que el calor no entre de golpe y que el verano sea suave y sin fuertes vientos que queman nuestras hortalizas.

EL HOMBRE PROPONE Y LA NATURALEZA DISPONE.

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